Artículo de Azucena Martí, psicóloga especialista en adicciones y Delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

Una encuesta del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías ha mostrado los cambios en el consumo de sustancias ilegales durante el confinamiento

Desde el inicio del estado de alarma fueron muchas las noticias que surgieron  sobre las repercusiones que tal situación tendría entre la población con trastornos adictivos, aunque no se disponían de datos objetivos que lo corroboraran. Con el fin de disponer de información fiable que permitiera conocer la realidad de lo que estaba sucediendo, desde el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, en coordinación con los Estados Miembros, se impulsó una encuesta sobre consumo de drogas en el contexto de la pandemia por coronavirus. Sus resultados nos han permitido no sólo conocer mejor la situación, sino también analizar los recursos planificados durante la pandemia y los beneficios que han podido tener para esta población tan vulnerable social y sanitariamente. 

Disminución global del consumo de sustancias

Los resultados de la encuesta en España nos informan de que las medidas impuestas para el control de la pandemia han implicado que, en términos generales, los consumidores de drogas ilegales han cesado o reducido su consumo. Esto se ha debido, principalmente, a dificultades de acceso y reducción de oportunidades de consumo asociado al ocio, así como a la preocupación por su salud.

Durante el periodo de confinamiento, la gran mayoría de las personas encuestadas que se declaraban consumidoras de sustancias psicoactivas ilegales han cesado o han reducido la frecuencia o la cantidad de su consumo. Menos del 12% han declarado haberlo aumentando. Como se apuntaba antes, esta reducción se debe, fundamentalmente, a un descenso en la disponibilidad de las drogas debido a una reducción en los suministros o por las limitaciones de desplazamiento que se establecieron para el control de la pandemia. Otra causa señalada es la preocupación por los efectos en la salud, siendo minoritarios los motivos económicos. El grupo de usuarios que han aumentado su consumo durante este periodo ha sido pequeño. Las razones que declaraban para el aumento son el aburrimiento, seguido de la ansiedad o el no poder soportar la situación generada por la COVID-19. 

Menos consumo de cocaína y heroína

En el análisis por tipo de droga ilegal se observa esa tendencia general de reducción en todas las sustancias, aunque en el caso del cannabis existe un porcentaje significativo que no han variado su consumo o, incluso, lo han aumentado. Esto podría explicarse por la mayor disponibilidad de esta sustancia que, si bien ha sido menor de lo habitual debido al confinamiento, no deja de ser la droga ilegal de mayor disponibilidad. Entre los consumidores de cocaína y heroína se observa una mayor reducción en el consumo.

Mucho menos consumo de éxtasis y anfetaminas

En el caso de éxtasis y anfetaminas, se observa también una reducción importante, ya que el uso de estas sustancias está muy ligado a situaciones de ocio que durante el periodo de confinamiento han sido canceladas. Respecto a las vías de administración, la fumada es la más frecuente y la que más ha aumentado. La vía esnifada o inhalada es la que más se ha reducido. En lo que respecta a la vía inyectada, se observa un uso minoritario.

Por otro lado, conviene resaltar que desde el inicio de la crisis sanitaria las Comunidades y Ciudades Autónomas, en coordinación con el Ministerio de Sanidad, adoptaron medidas y protocolos que dieran respuesta a las necesidades de atención y tratamiento de las personas con trastorno por adicción. Se adecuaron los recursos para garantizar en todo momento el acceso y la continuidad de los tratamientos en las condiciones de seguridad establecidas, tanto para los usuarios como para los trabajadores. Todo ello con el fin prioritario de garantizar los tratamientos y proteger la salud tanto de las personas con dependencia a alguna adicción como a sus familias.  

Todo esto ha sido posible gracias a la gran labor de los  profesionales y gestores a los que con su extraordinario saber hacer y dedicación han conseguido hacer posible estos objetivos .


Rafael Sotoca

Rafael Sotoca es médico especialista en medicina familiar y comunitaria en ejercicio en Valencia. Es secretario de la Junta Directiva de Médicos Sin Fronteras España y representante en la Asamblea General Internacional. Es master en salud pública y gestión sanitaria. Ha sido director general de asistencia sanitaria en la Generalitat Valenciana, miembro del gabinete de la Ministra de Sanidad del Gobierno de España.

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